jueves 22 de octubre de 2009

Tras la aparición y presentación oficial del libro "Avgvsto y Corocotta" de Ángel Ocejo, distintos medios de comunicación cántabros se han hecho eco de ello, siendo el diario "EL MUNDO – Cantabria", quien le ha dedicado mayor atención y espacio en sus páginas, con un amplísimo resumen de la obra que nos ha sorprendido muy gratamente y una entrevista a su autor.




Por gentileza del citado periódico, insertamos en nuestro blog el artículo íntegramente (pulsar sobre el enlace y ampliar), con la certeza de que ha de ser de utilidad para quienes aún no conocen la estructura y contenido del mencionado libro.

http://docs.google.com/fileview?id=0B7Rp3K9lZQNlZjFkNmYxYjctZGU2NS00ZTFjLTg0YWUtMTI0M2E0NjllOWVk&hl=es


Fuente:

EL MUNDO - Cantabria
Suplemento de Cultura, (domingo 18 de Octubre de 2009, pp. 26-27)


texto: Gema Ponce
fotografías: David Sáiz-Bustamante

Nota: Prohibida la reproducción total o parcial del mencionado artículo y sus fotografías sin permiso expreso del diario "EL MUNDO - Cantabria".

domingo 11 de octubre de 2009

Los orgenomescos

De todos los populi cántabros conocidos a través de las fuentes antiguas y de la epigrafía, uno de los más documentados es sin duda el de los orgenomescos, cuyo nombre nos fue transmitido por Mela y Plinio. Este último en su Naturalis Historia (IV, 110-111) al describir la geografía cántabra nos dice que:

"... Ab eo [portus Victoriae Iuliobrigensium] fontes Iberi quadraginta millia passim. Portus Blendium. Orgenomesci e Cantabris. Portus eorum Vereasueca ..."

"... De aquí [Portus Victoriae Iuliobrigensium] y a una distancia de 40.000 pasos se hallan las fuentes del Iberus, el Portus Blendium; luego los orgenomesci, pertenecientes a los cantabri, con el Portus Vereasueca, perteneciente a los mismos ..."

A ellos se refiere también Ptolomeo (Geographika, II, 6, 50) cuando cita entre las ocho ciudades cántabras la de Argenomeskon, con las coordenadas 12º, 44º 30’, a pesar de lo cual no ha sido posible situar sobre el terreno dicha ciudad, ya que el litoral y el territorio cántabro en general aparecen totalmente desfigurados en el mapa ptolemaico que no guarda parecido alguno con la realidad.

De ahí que su búsqueda se haya hecho en base a la localización de Iuliobriga, la única bien conocida hasta el presente de todas las que tenemos noticia, y que se asienta sobre la loma del pueblo de Retortillo (Campóo de Enmedio).

Ángel Ocejo, a quien citábamos en nuestra anterior entrada, apunta la posibilidad de que dicha ciudad pueda estar emplazada en la localidad cántabra de Quintanilla de Lamasón, donde dicho arqueólogo descubrió un paraje amurallado que en base a sus estudios sobre el mapa del geógrafo egipcio vendría a coincidir aproximadamente con el lugar donde éste la situó, lo que deberá confirmarse en el futuro con una excavación arqueológica más a fondo que la prospectiva.





Carta naútica de S. Vicente de la Barquera (http://www.puertosdecantabria.es/)




Mapa antiguo de la misma villa (http://www.puertosdecantabria.es/)


Otro tanto sucede con la situación del Portus Vereasueca de los orgenomescos, que para unos autores habría que situar en la localidad asturiana de Villaviciosa (lo que queda fuera de territorio cántabro), para otros en la ría de Tinamenor formada por la desembocadura del río Nansa en las inmediaciones de Pechón, y que la mayoría hace coincidir con la localidad de S. Vicente de la Barquera, en base a sus condiciones idóneas como puerto natural, bien conocido desde la Edad Media, y la aparición de algunas monedas celtibéricas y romanas.


Por su parte, Mela, en su Chorographia (III, 12-15) nos aporta, en un texto de difícil interpretación, el dato fundamental para poder ubicar sobre el terreno a los orgenomescos cuando dice:

"... per Autrigones* et Orgenomescos Namnasa descendit ..."

"... el río Namnasa desciende por entre los avariginos y los orgenomescos ..."

debiendo sustituirse Autrigones* por Avariginos (Codex Vaticanus) tal y como ya planteó García Bellido, para quien la primera de dichas formas, Autrigones, parece una corrección posterior. El hidrónimo Namnasa se viene identificando por similitud fonética y porque es posible su reducción a la forma actual, con el río Nansa.

La epigrafía también ha contribuido a la delimitación del territorio de este populi, ya que se han encontrado lápidas correspondientes a ellos en las localidades de Fuentes (Parres), Llenín (Cangas de Onís) y Torrevega (Llanes), todas ellas entre el Sella y el Deva, con algunos ejemplos fuera de su ámbito, concretamente en Monte Cildá (Olleros de Pisuerga, Palencia), Vega de Riacos (Palencia) y en las minas de El Centenillo (Baños de la Encina, Jaén).

De todas es especialmente interesante la hallada en Cangas de Onís por cuanto junto al nombre de dicho populi aparece citado también el de una gente perteneciente a ellos, los pembelos:

M(onumentum) p(ositum) d(iis) M(anibus) / Bovecio Bode(ri? Filii?) / cives Org(e)nom(escum) / e+ gent(e) Pemb/elor(um) vi(...) su(...) ann(orum) / LV posuit / aera (...)
CIL II 2707 = CIL II 5729 = ERAsturi 36.

"Monumento puesto a los dioses Manes. A Bovecio, hijo de Bodero, ciudadano orgenomesco, del clan de los pembelos, ... de 55 años, lo puso ...?"

El nombre de esta gente se ha relacionado con el topónimo cántabro de Pembes (Liébana), por su semejanza fonética, pero parece más probable que lo esté con el asturiano Peme, situado en las inmediaciones de Ribadesella, en territorio propiamente orgenomesco y más acorde con la localización de la lápidas ya mencionadas, aunque extraña dicho topónimo por ser contrario a la norma fonética de la zona donde cabría esperar el mantenimiento del grupo interno –mb- que sin embargo aparece en su forma reducida –m-.

En base a todo ello, a los orgenomescos se les ha asignado un territorio que por la costa iría desde el monte Sueve, en Asturias, hasta la localidad cántabra de Comillas, con epicentro en torno al río Nansa, al menos en sus cursos medio e inferior, desde donde habrían ido expandiéndose hacia el E. y O.


Vista general de S. Vicente de la B. (http://www.lh6ggpht.com/)


En cuanto a la etimología de su nombre procede del vocablo celta orgeno- "el que mata", "masacre", "muerte", presente en los antropónimos prerromanos Org-esa, Org-ilus, Org-ius, etc.. y el teónimo Orgeno, emparentados todos ellos con los vocablos a. irl. orgaid "(él) mata" y orcun "masacre", y los del a. bret. org "golpe" y orgiat "el que mata".

La segunda parte corresponde al vocablo también celta –mesco- "ebrio" (< *medu-sco-, derivado de medu "hidromiel", bebida famosa en el ámbito de los pueblos indoeuropeos y de la que nos ocuparemos en el futuro) presente en el a. irl. mesc "ebrio" y mescae "embriaguez".

Por tanto, orgenomescos equivaldría a "ebrios de muerte", con un sentido claramente guerrero coincidente con el carácter general de los pueblos cántabros que ha sido puesto de manifiesto en distintas citas de diversos autores antiguos, caso de Silio Itálico (III, 326-331):

"... Para él [el cántabro]es imposible vivir sin la guerra, pues toda la razón de su vida la pone en sus armas, considerando un castigo vivir para la paz."

Pero el mayor paralelismo con el significado del nombre del populi que aquí tratamos nos lo da Q. Horatius Flaccus (Carm., III, 4, 33-36) cuando nos presenta a otro de los populi cántabros, el concano como:

"... ebrio de sangre de caballo ...".

Bibliografía:

J. Glez. Echegaray. Los cántabros. Santander, 1986, pp. 24, 56-57 y 87.
Eduardo Peralta Labrador. Los cántabros antes de Roma. Madrid, 2000, pp. 121.
Jesús J. Maroñas. Onomástica de Cantabria. Santander, 1999, p. 58
Xavier Delamarre. Dictionnaire de la langue gauloise. París, 2003, pp. 225 y 244.

martes 6 de octubre de 2009

Reapertura del blog y novedad editoral

Tal y como anunciábamos en nuestro mensaje de cierre por vacaciones, llegado el mes de Octubre retomamos la actividad en el blog, abierto también a intervenciones, y la "excusa" perfecta para ello nos la ha proporcionado la salida al mercado de un nuevo libro que aborda como hasta ahora nunca se había hecho, es decir, en profundidad y con rigurosidad histórica y documental, la figura de Corocotta y su encuentro con el emperador Augusto, desde una visión muy alejada de cualquier interpretación novelesca.

Se trata de un estudio de 207 páginas más los índices bibliográficos, en el que su autor, Ángel Ocejo Herrero, nos muestra que lo que hasta ahora había sido considerado como una anécdota contemporánea de las Guerras Cántabras entre ambos personajes, fue en realidad un ejemplo de tratado de paz entre cántabros y romanos que intentaba evitar una guerra que a la postre se demostró larga y cruenta. Dicho pacto se habría producido hacia el año 26 a.C. y fue roto posteriormente una vez que Augusto abandonó el escenario para retirarse a Tarragona.



Ángel Ocejo H. es un referente obligado en lo que a la historiografía de la Cantabria prerromana y romana se refiere, contando en su haber con diversos trabajos y ponencias que abordan la obra de Ptolomeo y su cartografía de la P. Ibérica, los hallazgos de algunos castros en la zona occidental cántabra y la puesta en marcha de los campos de recreación arqueológica de los poblados existentes en Argüeso (Campóo de Suso), muy cerca del nacimiento del río Ebro, y el de Cabezón de la Sal, a lo que desde este momento deberemos añadir la presente obra que viene a intentar arrojar luz sobre un hecho muy conocido pero en absoluto investigado con rigor.

La obra "AVGVSTO Y COROCOTTA" se presentará oficialmente el jueves, 15 de Octubre, a las 19,30 h. en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Santander, y la introducción correrá a cargo de D. Joaquín González Echegaray, autor del prólogo.

sábado 4 de julio de 2009

El "CANTABRUM".- Aproximación al estudio del estandarte así llamado. (11)

Damos por concluido aquí este pequeño estudio hecho acerca del cantabrum con una única conclusión:

Cualquiera de las interpretaciones expuestas en las anteriores imágenes tiene la posibilidad de ser y de no ser lo que en su momento llevaba estampado el cantabrum sobre su tela. Es decir, no sabemos cómo era y nos falta la prueba decisiva: un original.

Por lo tanto, de momento solo podemos conjeturar, pero no afirmar nada con seguridad acerca de su diseño, aunque bien es verdad que poseemos datos que podrían avalar alguno de ellos, pero de momento optamos por la cautela y el estudio.

Y un comentario para la reflexión: hasta ahora hemos hablado siempre del cantabrum en singular, pero es muy posible, aunque ninguna fuente lo indica, que hubiese más de un tipo de estandarte entre los cántabros, de la misma manera que hemos señalado varios ejemplos de vexillum romanos, y quizá cada una de las tribus que integraban el pueblo cántabro (orgenomescos, vadinienses, coniscos, concanos, blendios, etc...) poseyesen a su vez una enseña que las diferenciase entre sí, aunque con motivos muy similares en cuanto a la simbología estampada sobre la tela.

Jesús J. Maroñas ©


Bibliografía:

Arredondo, Arturo. “Cantaber”, celtismo y pasiegos. Hemeroteca local.

Breeze, David J.: The flag of legion II Augusta on the Bridgeness disce slab. Proc. Soc. Antiq. Scot. 119 (1989), pp. 133-142

Fernández Guerra, Aureliano. La Cantabria. 1878, pág. 37.

Feugere, Michel: Les armes des Romains : de la République à l'Antiquité tardive. Éditions Errance (1993).

González Echegaray, Joaquín. Los cántabros. Santander, 1986, pág. 166.

Hatt, Jean-Jacques: Mythes et dieux de la Gaule. Vol. II. 1997

Juanvi. Regimiento Cantabria nº 39. 1999. http://www.geocities.com/Pentagon/8745/infanteria/cantabria.htm

Maroñas García, Jesús J.: Onomástica de Cantabria. Los nombres de persona cántabros. Santander. 1999 pp. 89-90.

Montes de Neira, Luis Angel. ¿El estandarte más antiguo del mundo nació en España?. Historia y Vida, Octubre 1978, pp. 61-65.

Mora Villar, Manuel Felipe de la. Cantabria Histórica. Santander, 1979.

Peralta Labrador, Eduardo. Los cántabros antes de Roma. Madrid, 2000.

Rodríguez Gómez-Escobar, José Manuel. La bandera del Tercio de Montañeses de Buenos Aires de 1806. Investigación y reconstrucción. Madrid, Santander, Talavera de la Reina, abril-diciembre, 2007. http://www.granaderos.com.ar/articulos/bandera_Tercio_1806.pdf

Vázquez Hoyos, Ana María. Espacio personal. http://www.uned.es/geo-1-historia-antigua-universal/ROMA%20HISTORIA/emperatrices%20siriasIII-JULIA%20MESA_JULIA%20SOEMIAS.htm

El "CANTABRUM".- Aproximación al estudio del estandarte así llamado. (10)


Después de todos los datos (hay algunos más que omitimos de momento) y opiniones que hemos ido exponiendo acerca de la existencia y probable diseño del cantabrum, nos parece que lo mejor es ilustrar con imágenes todo ello para hacerlo más comprensible, incluidas nuestra personales propuestas que ya hemos dicho desde el comienzo de este artículo, son interpretaciones libres, como las que puede realizar cualquier persona a la luz de lo dicho hasta aquí.


Interpretación del cantabrum hecha por Luis Ángel Montes de Neira.



Dibujo realizado por Arturo Arredondo del cantaber visto por él en el Museo N. de Roma (hemos respetado el original sin colorearlo).

Versión popularizada del cantabrum a partir de la hecha por L.A. Montes de Neira.




Interpretación propia nº 1 del cantabrum.



Interpretación propia nº 2 del cantabrum.

Interpretación propia nº 3 del cantabrum.

El "CANTABRUM".- Aproximación al estudio del estandarte así llamado. (9)

En la línea apuntada por Eduardo Peralta y la posibilidad de que el cantabrum llevase estampado un símbolo similar a una cruz de S. Andrés, nos encontramos con el excelente trabajo realizado por José Manuel Rodríguez Gómez-Escobar (vid. la bibliografía utilizada) sobre la bandera del Tercio de Montañeses de Buenos Aires de 1806, en donde aparece citada también la que perteneció a uno de los cuatro batallones que con el sobrenombre de "Cantabria" intervinieron en la Guerra de la Independencia Española a las órdenes de Juan Díaz Porlier y que se conserva en el Museo del Ejército, actualmente en fase de traslado desde Madrid a Toledo.

Las fotografías de esta bandera son obra de Luis Sorando, quien además da una completa descripción e interpretación del estandarte. A pesar de su deterioro, puede verse la cruz de S. Andrés que la cruza en aspa dividiéndola en cuatro partes, y en cada uno de los extremos va bordado otro aspa con un brazo blanco y el otro negro cada una de ellas, probable representación del "lábaro cántabro", equivalente al que venimos denominando cantabrum en este pequeño estudio.

Sin salir del ámbito militar también hemos hallado un trabajo muy interesante y completo sobre el Regimiento "Cantabria nº 39", cuyos orígenes se remontan a una unidad formada en Salinas (Guipuzcoa), en el año 1703 y que posee un escudo que descrito conforme a la heráldica es:

En campo de plata una cruz de S. Andrés de sable (negro).


Escudo del Regimiento "Cantabria nº 39"


Atendiendo al lugar y la época en que fue creado el citado regimiento (Guipúzcoa y s. XVIII) pensamos que su diseño debió inspirarse en las ideas vasco-cantabristas imperantes en la época, durante las cuales vizcaínos, alaveses y guipuzcoanos se tenían por descendientes de los cántabros y trataban de llevar el teatro de operaciones de la conquista de Cantabria y los datos de la Antigüedad a estos mismos territorios, hasta que el padre Flórez, con la publicación de su obra "La Cantabria" puso las cosas en su sitio.

Parece pues que el símbolo en cuestión está ligado de alguna manera a todo o casi todo lo que tiene que ver con Cantabria, sin que sea exclusivo de esta tierra, porque lo podemos encontrar ampliamente extendido en las regiones indoeuropeas o célticas continentales.

Ya hemos reseñado que en un trabajo elaborado en 1950, Jean-Jacques Hatt estableció una estrecha relación entre el signo de la X y el símbolo galo de igual forma asociado al dios Taranis. El mismo autor, en un estudio posterior que quedó incompleto por su fallecimiento en 1997, mostró su total convencimiento de que ese signo, presente en el labarum de Constantino, era de origen céltico, cuando en 1986 descubrió la forma original del labarum grabado sobre un sepulcro de mármol del s. IV d.C. y conservado en el Museo de la Civilización Galo-Romana en Lyon. Las noticias que hemos podido obtener sobre su aspecto y forma nos hablan de una simple X rodeada de una corona de laurel.

viernes 3 de julio de 2009

El "CANTABRUM".- Aproximación al estudio del estandarte así llamado. (8)

Hemos hablado del vexillum y algunos de los símbolos o emblemas que llevaba grabados, y hemos dejado reseñadas las noticias proporcionadas por Minucio Félix y Tertuliano, coincidentes ambas en que las telas que cubren los vexilla y los cantabra no son más que las vestiduras de las cruces sobre las que iban colgadas.

Quiero ello decir que en realidad el símbolo al que se daba culto era una cruz de brazos rectilíneos?. Con la información anterior poco más podríamos suponer, pero existe un vexillum que podría apoyar esta idea.

Dicho estandarte se halla esculpido en piedra y permanece conservado en el Museo de Éfeso (Turquia) junto a una figura femenina, parcialmente roto en su lado derecho, pero en el que se pueden apreciar claramente las figuras esculpidas y que debían ir bordadas sobre el original de tela.

Consisten éstas en una media luna en posición horizontal con los extremos apuntando a lo alto (idéntica a la que hemos visto en el dibujo del ara de Riechester proporcionado por Eduardo Peralta), y sobre ella insertada entre ambas puntas, una cruz de brazos rectos y simétricos.




Vexillum conservado en el museo de Éfeso (Turquía)


http://images.google.es/imgres?imgurl=http://homepage.univie.ac.at/elisabeth.trinkl/forum/forum0302/pics/parth01%2B.jpg&imgrefurl=http://homepage.univie.ac.at/elisabeth.trinkl/forum/forum0302/22parth.htm&usg=__dRk4zl54S0-XiPVBhLtvRj6xSeo=&h=324&w=207&sz=16&hl=es&start=12&tbnid=G-4Hzyjn8-nGLM:&tbnh=118&tbnw=75&prev=/images%3Fq%3Dvexillum%252Befeso%26gbv%3D2%26hl%3Des


La misma imagen vista de frente.


Dicha estatuta es la representación alegórica de la ciudad de Carrhae (actual Harran – Turquía) y ha sido fechada entre los años 81-96 d. C. correspondientes al mandato de Tito Flavio Domiciano, hijo de Tito Flavio Vespasiano, lo que le hace casi coincidente en el tiempo con la fecha de fundación de Flaviobriga (> Castro-Urdiales) por el segundo de éstos entre los años 69-77 d. C.

Aclaremos que esto último no quiere decir que estemos ante la representación de un cantabrum real, ya que no hay ninguna noticia de que el estandarte cántabro llevase impreso un creciente lunar o figura parecida.

Solo dejamos abierta la puerta a la duda de que en él figurase una cruz similar a la que aquí vemos o no.