domingo 19 de octubre de 2008

Nombres de los cántabros

Han pasado nueve años desde la publicación de mi primer trabajo, “Onomástica de Cantabria. Los nombres cántabros de persona”. Este libro nació como un reto personal y con el objetivo de llenar un vacío en la historia prerromana de Cantabria, como era el estudio de los nombres personales utilizados por nuestros antepasados hace más de dos milenios, para sacarlos a la luz y conocer sus posibles parentescos con otros pueblos contemporáneos, así como su filiación lingüística y significado.

Fueron tres años y medio de recopilación de materiales, de los cuales uno estuvo dedicado por completo a la redacción del libro, con horas sacadas a los días libres y vacaciones del trabajo, para poner el punto y final tras dieciocho lecturas del borrador antes de su entrada en imprenta.
No puedo ocultar que fue un tiempo en el que se alternaron el optimismo y la desesperanza por lo ingente de la tarea para una sola persona, sin más medios que un viejo ordenador en blanco y negro, renqueante por la edad, y un maremagnum de libros, revistas y fotocopias; sin más orientación que la propia intuición, pero con una cuidada bibliografía, fruto de años de lectura e investigación en solitario.

A pesar de todo y de todos los contratiempos sufridos, la publicación vió la luz en el mes de Octubre de 1999 y, aún reconociendo los posibles defectos o fallos que pudiera contener (nadie, ni los más versados en el tema están exentos de ellos) como todo trabajo de este tipo en que a veces se dispone de datos y a veces las conclusiones son hipótesis de trabajo para futuros estudios, me siento satisfecho con dicha labor, básicamente porque había gente deseosa de saber algo más sobre el particular y porque se evitaba, en la medida de lo posible, la confusión creada a partir de noticias sueltas o folletines plagados de errores y lecturas incorrectas, sin contar con nombres más o menos inventados, sacados de la toponimia o teonimia, por lo que se dio entrada también a algunos ejemplos extractados de estos campos.

Para quien tenga curiosidad sobre ello, adjunto expongo una relación de algunos de los antropónimos que aparecen en el mencionado libro, a disposición de quien desee recibirlo contrarembolso con una simple petición a mi dirección de correo-e:

Antropónimos.-

ABANO, ABANA y AVANA: Procedentes todos ellos de la raíz ide. * ab- "agua", "río" presente en latín y en las lenguas celtas (a. irl. ab < *aba "río"; irl. abhainn; galés afon).

ACCA: Basado en el vocablo ide. * akka "madre" (lat. acca; gr. akko "duende"; skr. akkâ "madre").

AIA: Nombre de procedencia celta.

ALIO: Su etimología se halla en la raíz ide. * al- "más allá", que con alargamiento ha dado origen al vocablo * al-ios "otro", "segundo" (skr. árana- "lejano"; a. pers. ariya; gr. állos; lat. alius; galo alos, allos; galés eil "el segundo"; etc.. ).

AMIA: Nombre celta procedente de la voz del balbuceo infantil * am(m)a, ami "madre" (alb. amë "madre", "tía"; a. isl. amma; toc. B ammaki; a.a.a. amma; etc..)

ANNA: Basado en una voz ide. del lenguaje de niñera (gr. annís "madre de la madre o el padre", "abuela"; lat. anna "madre nutricia"; het. anna-, annaš "madre"; etc..).

CÁNTABRA / -O: Gentilicio usado como nombre personal por los oriundos nacidos fuera del solar de origen como recuerdo de su pertenencia a la misma nación que sus progenitores.

LARO: Nombre de un mítico guerrero cántabro conocido gracias a la cita que de él hizo Silio Itálico, temible por su corpulencia y destreza con el hacha de doble filo.

NOIVE: Antropónimo femenino procedente de la raíz ide. * nei- "brillar", "relucir", constatado en el vocablo celta noibo-s "sagrada" (a. irl. nóib; irl. naomh; etc..).

QUEMIA: Femenino basado en la raíz ide. * kei- "yacer", "hogar", "íntimo", "amado" (célt. * koimos "querido", "amado" > a. irl. aoim, coem; a. galés y a. bret. cum; córn. kueff).

TALANIA / -O: Femenino y masculino procedentes de la raíz ide. * tel- "suelo", "llanura" (a. ind. talam "llanura"; a. irl. talam "tierra"; galés, córn. y bret. tal "frente"; a. prus. talus "suelo", etc..).

VADO(N): Su origen se halla en la raíz ide. * (a)ued- "agua", presente en la inmensa mayoría de las lenguas indoeuropeas (het. waatar; a. esl. voda; galo Auentia, ninfa de las fuentes; gót. wato; a. saj. watar; ingl. wet "mojado", etc.).


Teónimos.-

CABUNIAEGINO / CABUNIEGINO: Nombre de uno de los dioses cántabros cuyo radical parece hallarse en el celta Caburius que Holder y Tovar relacionan con el vocablo del a. irl. cobir e irl. cobhair "auxilio".

CANTABRIA: Divinidad cántabra citada en una inscripción hallada en Topusko (ant. Yugoslavia), y cuyo texto reza:

CANTABRIA / SACR(um) / CVSTOD(es) / EIVSDEM,

"Monumento sagrado a Cantabria. Los guardianes de la misma (diosa , lo pusieron)"


La etimología de este nombre y topónimo a la vez, se basa en la raíz prerromana, quizá de origen ilirio, * kant-, que aparece frecuentemente en nombres celtas y antropónimos, la cual guarda una estrecha relación con el también prerromano * kanta- / ganda- "roca".

El segundo elemento del nombre es la voz de procedencia ide. * abhro- "fuerte", integrante del antropónimo, también cántabro, Abrunaeno.

EPANE / EPANA: Caso único en la teonimia peninsular basado en el radical ide. * ekwos "caballo", con el cambio de -kw- > -p-, característico de las lenguas celtas del grupo britónico, llamados también "Celtas de la P": galo epo-s; galés ep "caballo"; galés y córn. ebol "potro".

ERUDINO: Es el nombre de otra de las divinidades cántabras, aparecido en un ara hallada en el monte Dobra, dedicada por Cornelio, de la aldea de los aunigainos (nombre conservado en el pueblo actual de Ongayo), el día 23 de julio del año 161 d.C.

Su etimología no es muy clara, si bien puede emparentarse con las raíces ides. * reudh- / rudh- / rudhro- "rojo" (provista de la vocal protética e- que denotaría la imposibilidad de pronunciar una R- fuerte en la lengua cántabra, tal y como sucede en griego, hetita, armenio y albanés), o bien con * er- / or- / r- "hablar", "llamar", que provista del alargamiento -d- forma la base del vocablo también ide. * reud- "gritar".


Topónimos e Hidrónimos.-

AMAIA / AMAYA: Nombre de una de las ciudades cántabras, asentada en lo alto de una inmensa fortaleza pétrea que arranca de las últimas estribaciones meridionales de la cordillera cantábrica para internarse en solitario hacia la gran llanura, en la que sobresale por su impresionante morfología.

La cita más antígua conocida sobre esta ciudad la encontramos en el "Itinerario de Barro", hallado en Astorga (León), y fechado hacia finales del s. I o principios del s. II d.C.

En él se describe la vía que iba desde Legio VII Gemina (León) hasta Portus Blendium (Suances) o Puerto Calderón, en Cantabria): ".... desde Rhama hasta Amaia, 18 millas; desde ésta hasta Villegia o Vellica, 5 millas; desde ésta hasta Legio IV, 5 millas; etc..."

Amaia proviene de la raíz ide. * am(m)a "madre", atestiguada en numerosas lenguas indoeuropeas.

Ammaia, hoy Portalegre, es el nombre de una ciudad perteneciente al Conventus Pacensis que llegó a alcanzar el status de municipium, probablemente en la época de Claudio, tal como se cita en una inscripción del año 161 d.C.

DEVA: Nombre de uno de los ríos más característicos de la Cantabria actual, de filiación celta y emparentado con los hidrónimos Deva, en Guipúzcoa, y Deva y Devana, en G. Bretaña. Deva es también el nombre ant. de la ciudad de Chester (Inglaterra), y el de una ciudad de Moesia, hoy Rumanía, a orillas del río Mures.

Etimológicamente procede de la raíz ide. * dei- / deiw- "brillar", "lucir" > "cielo", "dios", y su correspondiente adjetivo * deiwos "luminoso", "celeste", que en celta ha tomado el sentido de "divino".

* SAELIA: Es la forma bajo la que aparece citado en un documento del año 926 el río Sella, que discurre paralelo a la cordillera que por su margen izquierda servía en época prerromana de línea divisoria entre cántabros y lugones, y que se ha mantenido como frontera lingüística hasta la actualidad tal y como puso de relieve en su día Menéndez Pidal en su estudio sobre el tratamiento de la f- latina inicial.

Así, mientras hacia el occidente de la cordillera se mantiene dicha f-, acorde con la norma fonética del leonés (faba, farina, felguera, etc..), no sucede lo mismo con los territorios situados al oriente, donde la f- > h- muda o aspirada (haba = jaba; harina = jarina; helguera = jelguera, etc..), pronunciación ésta característica de Cantabria que se mantiene en gran parte de la zona interior y que supone un elemento lingüístico diferencial con respecto a las hablas vecinas.

El origen del hidrónimo se encuentra en la raíz ide. * sal- "agua", bien representado en la mayoría de las lenguas del mismo tronco: skr. sará "río", sal-ilá "mar"; lat. sal "el agua de mar", "olas"; irl. sàl, sàil, sàile "el mar", "agua salada"; a. prus. salus "torrente"; etc..

La misma raíz aparece en numerosos topónimos e hidrónimos europeos: Salia > actual Seille, afl. del Mosela, en la Galia; Salia > Salliae > actual Seille, afl. del Saona, en la Galia; * Salia > actual Hayle, río de la costa de Cornualles, en Britania; Sala, nombre de un afl. del Moerus, en la Germania, y del actual Saale, afl. del Elba; etc...

SALIA: Es el nombre con que se conocían en época perromana y romana dos ríos cántabros: el Sella y el Saja.

Al Sella se refiere P. Mela en su Chorographia, III, 12-15, al describir la costa cantábrica:
"...Entre el litoral de los astures se halla la ciudad de Noega ... A partir de un río al que llaman Salia, la costa comienza a retroceder gradualmente..."

A ambos lados del río habitaban los salaenos, una fracción de los cántabros orgenomescos y cuyo nombre deriva del hidrónimo: "los del Salia".

El río Saja tiene el mismo origen, constatado en la documentación medieval desde el s. X, donde figuran términos como: "... in flumine Salia ...", "... in ripa de Salia flumine ubi dicen Golbardo ...", etc...

VADINIA: Nombre de una de las nueve ciudades cántabras citadas por C. Ptolomeo en su obra Geographika, II, 6, 50 y cuyo emplazamiento no está muy claro, pero teniendo en cuanta que la mayoría de las lápidas vadinienses aparecidas hasta la fecha han sido halladas en las cuencas altas de los ríos Sella y Esla, es ahí donde habría que situarla.

Su etimología está ligada a la del nombre personal Vado(n), ya que ambos están basados en la raíz ide. * aued- "agua".

Vadinia era pues: "la (ciudad) del agua", "la (ciudad) del río". El nombre personal, Vadinus, está atestiguado en la Germania Superior, y Vaduna como antropónimo e hidrónimo en Bélgica.

VINDIO: Denominación original de los Picos de Europa, donde se refugiaron los cántabros ante el acoso de las legiones romanas. Su etimología se halla en el vocablo celta vindos "blanco".
© J. J. Maroñas

1 comentarios:

Anónimo dijo...

el nombre anna es cantabro? porque hasta ahora lo he oido muchas veces en el extranjero y demas.