sábado 4 de abril de 2009

Las fronteras de la Cantabria prerromana (II). La frontera occidental (4). Lengua y toponimia en Asturias (2). El sufijo -uco/-a.

Dentro de las distintas regiones españolas hay sufijos que son característicos de unas u otras o de un conjunto de ellas, y refiriéndonos en concreto a uno de los que poseen valor diminutivo en sus diferentes variantes nos encontramos, de una forma más o menos genérica, con el gallego –iño/-a, los leoneses –in/-o/-a (extendidos por Asturias y Extremadura), el castellano –ito/-a, el andaluz –illo/-a (-iyo/-a), los manchegos –ejo/-a y -ete, y el murciano, navarro y aragonés –ico/-a (frecuente también en el castellano del Siglo de Oro).

En el caso de Cantabria ese mismo espacio lo ocupa el característico –uco/-a, que se extiende hacia tierras vecinas, aunque aparte del valor ya comentado posee también los de carácter afectivo o despectivo (según el contexto).

Dicho sufijo fue estudiado por M. Pidal quien lo supuso ibérico, y sigue sin saberse a ciencia cierta su procedencia real, aunque es posible que sea de origen prerromano.

Su ámbito se extiende casi por los mismos dominios de la h- aspirada, es decir, que rebasa los límites territoriales de la Cantabria prerromana, y en el caso concreto del confín occidental de los cántabros en territorio actualmente asturiano, lo vemos internarse hasta los concejos de Salas y Cudillero en la toponimia y el de Cangas del Narcea en el vocabulario.

Comoquiera que en principio hemos tomado el río Sella como frontera lingüística y toponímica entre cántabros y ástures tal y como han hecho algunos autores, a él nos ceñiremos para poder comparar los resultados con los del fonema aspirado, de los que como veremos, apenas difiere en lo fundamental.

Tampoco hemos realizado una recogida exhaustiva de vocabulario y topónimos con el sufijo –uco/-a (-ucu, con cierre de la vocal final) en Asturias, aunque nos parece que sí lo suficientemente representativo como para dejar constancia de su antigua extensión y la zona de mayor pervivencia en la actualidad.

Revisada la toponimia de los concejos asturianos sitos al O. del Sella, y contrariamente a lo que pudiera pensarse y sostienen algunos autores, no es difícil rastrear y encontrar nombres, sobre todo de parajes, con el mencionado sufijo:

Bímenes (Texuca, La Brañuca); S. Martín del Rey Aurelio (Cabañuco, La Casuca, La Pezuca, La Pezuca los Pimientos, Les Casuques, La Minuca, La Yanuca, Fuente la Yanuca, Llosa la Casuca, El Prau Texuca, La Reguelta la Casuca); Parres (La Cuenyuca); Langreo (La Texuca, Texucu, La Casuca); Mieres (La Casuca, La Flechuca); Ribera (La Casuca); Quirós (La Pachuca); Candamo (Las Parrucas, La Serruca); Siero (Piñuco, La Paxaruca, Les Casuques, La Brañuca); Villaviciosa (La Casuca, La Fuentuca); Colunga (La Texuca); Sariego (La Fayuca); Piloña (La Casuca); Gijón (El Hombrucu, Talameruca, Les Matuques); Corvera (La Peluca); Llanera (Arroyo de La Peluca); Las Regueras (Las Casucas); Grado (La Casuca, La Falluca, El Bravuco); Riosa (Terruca); Pola de Lena (Terruca); Nava (La Veguca, La Cabañuca, La Ventuca); Pola de Laviana (Bayuca); Aller (La Terruca, La Canguca, Panducu, La Penuca, El Praucu, La Granduca); Oviedo (El Mayuco, La Pachuca, Canaluca); Salas (Pedrucas, Brañuca, Benuco, La Campuca); y Cudillero (La Terruca).

Todos ellos son ejemplos más que suficientes como para constatar la presencia durante un periodo indeterminado de dicho sufijo en tierras que en época prerromana están ocupadas fundamentalmente por los luggones, quienes parecen compartir también este rasgo lingüístico con los cántabros.

Hay que hacer notar que alguno de los ejemplos expuestos muestran rasgos más propios del ámbito hablado asturiano en su modalidad central (Les Casuques, en Siero y en S. Martín del R. Aurelio; y Les Matuques, en Gijón), con la característica terminación del plural –es por –as, pero donde el sufijo cántabro es perfectamente reconocible.

Al E. del Sella, uco/-a son endémicos con abundantes ejemplos en todos los concejos, destacando la alta proporción de los hallados en Amieva y Llanes sobre todo, pero con nombres que se repiten con mayor o menor asiduidad en todos los demás, desde Ribadesella hasta Ribadedeva y las Peñamelleras: La Xerruca Llodín, La Xerruca, Los Praducos, Les Sierruques, La Sierruca, La Texuca, Las Casucas, La Canaluca, El Seduco, La Teyeruca, La Barcinuca, La Campuca, El Picu la Peñuca, Ardinuca, La Cabañuca, El Mazucu, la Cuesta el Praducu, El Llanucu, Los Nozalucos, La Veúca (con caída de la –g- intervocálica), El Farrucu, etc...

Como en el caso anterior, hallamos formas ya influenciadas por el habla asturiana (Les Sierruques, en Amieva; y La Teyeruca, en Llanes), pero apenas pueden considerarse testimoniales en comparación con el número de ejemplos contrarios, es decir, los propios del sustrato cántabro.



Extensión del sufijo -uco/-a en Asturias

La intensidad del color se corresponde con la proporción de hallazgos; en azul oscuro los concejos donde se ha constatado su mayor uso, y en claro los que conservan restos de él en el habla o la toponimia.

En el ámbito lingüístico sucede algo parecido, puesto que al E. del citado hidrónimo o en aquellos concejos por los que atraviesa, localizamos vocablos vivos en sus hablas: Ponga (misuca), Amieva (cuevuques, maluca, nombrucos, becerruca, cuadraduca, fuentuca, rapazuca/-u, cuetucu, praderiuca, ...), Parres (cabañuca), Llanes (cabañuca/-o, mochuelucos, zurronucu, jogucos, chiquitucu, pra(d)uca, mujeruca, ...), etc...

Y al igual que en la toponimia, también se dan voces que conservan el sufijo al O. de la misma frontera fluvial: Colunga (cabañuca, pumarucos), Piloña (fayuques, roinuques, caminucu, caneyucu, saluca, sentaucu, arbolucu, calizuca, ...); Caso (zurronzucu, bailuco); Villaviciosa (rieguca, pueblucu); Salas (carreteruca, praducos); Cangas del Narcea (brañuca, fiestuca); etc...

Observando el mapa elaborado podemos distinguir dos áreas que muestran la distribución y frecuencia del sufijo –uco/-a en territorio asturiano, siendo los concejos orientales quienes más han retenido su uso, mientras su huella se debilita cuanto más avancemos hacia el O. sobre dicho terreno, con tres concejos que presentan, en base a nuestros hallazgos, una incidencia media en comparación con el resto (los de Piloña, S. Martín del Rey Aurelio y Aller).