"... Ab eo [portus Victoriae Iuliobrigensium] fontes Iberi quadraginta millia passim. Portus Blendium. Orgenomesci e Cantabris. Portus eorum Vereasueca ..."
"... De aquí [Portus Victoriae Iuliobrigensium] y a una distancia de 40.000 pasos se hallan las fuentes del Iberus, el Portus Blendium; luego los orgenomesci, pertenecientes a los cantabri, con el Portus Vereasueca, perteneciente a los mismos ..."
A ellos se refiere también Ptolomeo (Geographika, II, 6, 50) cuando cita entre las ocho ciudades cántabras la de Argenomeskon, con las coordenadas 12º, 44º 30’, a pesar de lo cual no ha sido posible situar sobre el terreno dicha ciudad, ya que el litoral y el territorio cántabro en general aparecen totalmente desfigurados en el mapa ptolemaico que no guarda parecido alguno con la realidad.
De ahí que su búsqueda se haya hecho en base a la localización de Iuliobriga, la única bien conocida hasta el presente de todas las que tenemos noticia, y que se asienta sobre la loma del pueblo de Retortillo (Campóo de Enmedio).
Ángel Ocejo, a quien citábamos en nuestra anterior entrada, apunta la posibilidad de que dicha ciudad pueda estar emplazada en la localidad cántabra de Quintanilla de Lamasón, donde dicho arqueólogo descubrió un paraje amurallado que en base a sus estudios sobre el mapa del geógrafo egipcio vendría a coincidir aproximadamente con el lugar donde éste la situó, lo que deberá confirmarse en el futuro con una excavación arqueológica más a fondo que la prospectiva.

Carta naútica de S. Vicente de la Barquera (http://www.puertosdecantabria.es/)

Mapa antiguo de la misma villa (http://www.puertosdecantabria.es/)
Otro tanto sucede con la situación del Portus Vereasueca de los orgenomescos, que para unos autores habría que situar en la localidad asturiana de Villaviciosa (lo que queda fuera de territorio cántabro), para otros en la ría de Tinamenor formada por la desembocadura del río Nansa en las inmediaciones de Pechón, y que la mayoría hace coincidir con la localidad de S. Vicente de la Barquera, en base a sus condiciones idóneas como puerto natural, bien conocido desde la Edad Media, y la aparición de algunas monedas celtibéricas y romanas.
Por su parte, Mela, en su Chorographia (III, 12-15) nos aporta, en un texto de difícil interpretación, el dato fundamental para poder ubicar sobre el terreno a los orgenomescos cuando dice:
"... per Autrigones* et Orgenomescos Namnasa descendit ..."
"... el río Namnasa desciende por entre los avariginos y los orgenomescos ..."
debiendo sustituirse Autrigones* por Avariginos (Codex Vaticanus) tal y como ya planteó García Bellido, para quien la primera de dichas formas, Autrigones, parece una corrección posterior. El hidrónimo Namnasa se viene identificando por similitud fonética y porque es posible su reducción a la forma actual, con el río Nansa.
La epigrafía también ha contribuido a la delimitación del territorio de este populi, ya que se han encontrado lápidas correspondientes a ellos en las localidades de Fuentes (Parres), Llenín (Cangas de Onís) y Torrevega (Llanes), todas ellas entre el Sella y el Deva, con algunos ejemplos fuera de su ámbito, concretamente en Monte Cildá (Olleros de Pisuerga, Palencia), Vega de Riacos (Palencia) y en las minas de El Centenillo (Baños de la Encina, Jaén).
De todas es especialmente interesante la hallada en Cangas de Onís por cuanto junto al nombre de dicho populi aparece citado también el de una gente perteneciente a ellos, los pembelos:
M(onumentum) p(ositum) d(iis) M(anibus) / Bovecio Bode(ri? Filii?) / cives Org(e)nom(escum) / e+ gent(e) Pemb/elor(um) vi(...) su(...) ann(orum) / LV posuit / aera (...)
CIL II 2707 = CIL II 5729 = ERAsturi 36.
"Monumento puesto a los dioses Manes. A Bovecio, hijo de Bodero, ciudadano orgenomesco, del clan de los pembelos, ... de 55 años, lo puso ...?"
El nombre de esta gente se ha relacionado con el topónimo cántabro de Pembes (Liébana), por su semejanza fonética, pero parece más probable que lo esté con el asturiano Peme, situado en las inmediaciones de Ribadesella, en territorio propiamente orgenomesco y más acorde con la localización de la lápidas ya mencionadas, aunque extraña dicho topónimo por ser contrario a la norma fonética de la zona donde cabría esperar el mantenimiento del grupo interno –mb- que sin embargo aparece en su forma reducida –m-.
En base a todo ello, a los orgenomescos se les ha asignado un territorio que por la costa iría desde el monte Sueve, en Asturias, hasta la localidad cántabra de Comillas, con epicentro en torno al río Nansa, al menos en sus cursos medio e inferior, desde donde habrían ido expandiéndose hacia el E. y O.

Vista general de S. Vicente de la B. (http://www.lh6ggpht.com/)
En cuanto a la etimología de su nombre procede del vocablo celta orgeno- "el que mata", "masacre", "muerte", presente en los antropónimos prerromanos Org-esa, Org-ilus, Org-ius, etc.. y el teónimo Orgeno, emparentados todos ellos con los vocablos a. irl. orgaid "(él) mata" y orcun "masacre", y los del a. bret. org "golpe" y orgiat "el que mata".
La segunda parte corresponde al vocablo también celta –mesco- "ebrio" (< *medu-sco-, derivado de medu "hidromiel", bebida famosa en el ámbito de los pueblos indoeuropeos y de la que nos ocuparemos en el futuro) presente en el a. irl. mesc "ebrio" y mescae "embriaguez".
Por tanto, orgenomescos equivaldría a "ebrios de muerte", con un sentido claramente guerrero coincidente con el carácter general de los pueblos cántabros que ha sido puesto de manifiesto en distintas citas de diversos autores antiguos, caso de Silio Itálico (III, 326-331):
"... Para él [el cántabro]es imposible vivir sin la guerra, pues toda la razón de su vida la pone en sus armas, considerando un castigo vivir para la paz."
Pero el mayor paralelismo con el significado del nombre del populi que aquí tratamos nos lo da Q. Horatius Flaccus (Carm., III, 4, 33-36) cuando nos presenta a otro de los populi cántabros, el concano como:
"... ebrio de sangre de caballo ...".
Bibliografía:
J. Glez. Echegaray. Los cántabros. Santander, 1986, pp. 24, 56-57 y 87.
Eduardo Peralta Labrador. Los cántabros antes de Roma. Madrid, 2000, pp. 121.
Jesús J. Maroñas. Onomástica de Cantabria. Santander, 1999, p. 58
Xavier Delamarre. Dictionnaire de la langue gauloise. París, 2003, pp. 225 y 244.






2 comentarios:
Extraordinario artículo acerca del viejo pueblo que habitó en tierras de las actuales Asturias y Cantabria y que llevaba tan expresivo nombre de "ebrios de muerte".
Los Orgenomescos llegarían pues por occidente según las evidencias encontradas hasta Colunga (Sueve).
Parece que en Asturias eran vecinos de los enigmáticos Salaenos (al este) y de los mas conocidos Vadinienses (al sur).
Aunque en el caso de los Salaenos hay muchas disquisiciones y polémicas; me imagino que tocarás el tema, Jesús, mas adelante.
Por cierto hoy he leido otra vez la matraca del Vascocantabrismo en esta ocasión metiendo también a los Astures por el medio acerca del término nava que parece ser que ahora es euskaldún y el órbigo ur- bikoa; señor, danos paciencia.
Un cordial saludo Jesús
De acuerdo en ese adjetivo aplicado a los salaenos (enigmáticos) porque ni las fuentes antiguas ni la epigrafía nos lo dejan claro, salvo que su nombre tiene como base el del hidrónimo junto al que vivían: el Saelia > Sella. Por tanto eran "las gentes del Sella" y de ellos también hablaré en el futuro, así como de los vadinienses.
Respecto a algunas tesis que siguen empeñadas en buscar vocablos vascos de N. a S. y de E. a O. de la P. Ibérica van a contracorriente de los últimos hallazgos en suelo vasco actual, históricos y arqueológicos, y resulta incomprensible atribuir determinados topónimos o vocablos a la lengua vasca haciéndolos derivar de ella por simple similitud formal.
En el caso de la voz ur se puede rastrear su presencia a lo largo de gran parte de Europa, llegando hasta Rumanía y, más allá aún hasta la propia Mesopotamia, puesto que Ur era la patria de Abraham (actual Tell al-Muqayyar en Irak) situada en la márgen derecha del río Eúfrates, muy cerca de su desembocadura; y si ur = "agua" y se encuentra en la hidronimia y toponimia europea habría que explicar a qué substrato pertenece.
Lo más probable es que sea una de esas voces que componen lo que se ha dado en llamar "paleoeuropeo" (que no tiene porqué ser europeo, sino que algunas voces pueden pertenecer a estratos aún mucho más antiguos que no es posible conocer de momento).
Y para nava la mayoría de los estudios la ponen en relación con una voz indoeuropea que se encuentra en la base de un hidrónimo asturiano y una deidad prerromana: Navia o Nabia.
Un saludo.
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